La pareja del futuro

En el futuro, las parejas serán perfectas y únicas. Serán almas gemelas, absolutamente integradas. Como las dos alas de un ave fénix, funcionarán con perfecta sincronización en busca del renacer perpetuo y la eterna felicidad.

Cada día será maravilloso, mejor que el pasado y peor que el siguiente. Un día perfecto puede ser aquel en que, al levantarnos, ambos nos damos los buenos días, preparamos el desayuno conjuntamente y comentamos las noticias de última hora que vemos en el holograma de la cocina. Por la noche, el que llega primero prepara exactamente lo que le apetece al otro, sin necesidad de preguntárselo. Lo sabrán porque, cuando se unieron, se implantaron un sistema que permite captar las sensaciones que recorren el cuerpo de su compañero a lo largo de todo el día. Si ha tenido una discusión, si un proyecto ha salido bien o si le han convocado a una reunión urgente que ha alterado su estado de ánimo, como esas almas gemelas que sienten el dolor y la felicidad de su otra mitad, pero, en este caso, gracias a la conectividad de la nube virtual, que alberga los sentimientos y la emociones de todo el mundo. La cena que haya preparado el primero en llegar proporcionará al otro el alimento justo que necesita y que más le apetece. En la cocina, ambos son perfectos, claro. Todo lo que hacen es perfecto, sin lugar a dudas. Incluyendo el relax apetecido después de una buena cena. El delicioso final de un día en que la pasión aguardaba como un amante fiel detrás del escenario.

Los fines de semana, ambos sabrán combinar lo que más les apetece y se adaptarán a las necesidades y apetencias del otro, pues el sistema incluye la opción de ser feliz satisfaciendo todos los deseos del ser amado, y esta opción será alternativa, para impedir que uno de los dos se convierta en la víctima del otro, pues, aunque su felicidad se deba a satisfacer siempre a su alma gemela, debe verse satisfecho también en sus más oscuros deseos, que la máquina desvelará sin compasión. Esto incluye paseos, escapadas, visitas turísticas por las ciudades cercanas, hoteles con encanto, playas lejanas y vuelos virtuales por encima de selvas ignoradas… un sinfín de planes adaptados a los biorritmos de ambos. ¿Puede existir mayor perfección?

No habrá cambios de humor insoportables por los que pasar. Ambos estarán siempre dispuestos y alerta para predecir los cambios hormonales del otro, sin discusión y sin preguntas. Lo sabrán de antemano, el hombre podrá hacer un análisis de los movimientos internos hormonales de la mujer, con lo cual sabrá actuar de antemano en cualquier situación para facilitar las cosas. La pareja del futuro es un gran observador, y si su pareja tiene alguna preocupación, lo sabrá, por sus actitudes y por sus ritmos internos, que podrá ver e intuir dadas sus capacidades cognitivas. Nadie se habrá conocido nunca mejor que las parejas del futuro. Cada uno se ocupa del otro, de su salud y de sus necesidades vitales, siempre está dispuesto a hablar sobre el tema que le preocupa y a darle un sentido positivo, y a aprender de sus actitudes y de sus actos cómo debe comportarse.

Las familias de ambos adorarán al otro, y éste será muy cariñoso y se preocupará por las necesidades de cada uno de los familiares de su pareja. Le recordará los cumpleaños y los compromisos de todos ellos. Nunca se le pasará nada, siempre tendrá presentes todos los detalles que pueden ayudarles a ser más felices, aunque sea mediante un sistema recordatorio implantado en la nube, de la que nadie hablará nunca. A ambos les encantarán los niños y serán muy agradables con los más pequeños. El hombre nunca pretenderá inculcar la violencia en los niños y huirá de deportes que ensalcen las virtudes masculinas frente a la inteligencia, la razón y la sensibilidad. Él será la pareja ideal y ella será la pareja ideal.

No habrá nunca discusiones. Las charlas serán calmadas, interesantes y siempre con una buena copa de vino –los habrá deliciosos sin alcohol– y una buena música que gustará a ambos –aunque haya que apretar el botón de ser feliz satisfaciendo todos los deseos del ser amado, sólo asequible después de los dos primeros años de unión, en que no se considera necesario. Ninguno de los dos se aburrirá nunca, pues siempre tendrán los dos algo que explicarse, y ambos serán fuentes de sabiduría mediante la nube, pero cuando uno explique algo extraído de la red, el otro permanecerá desconectado, para evitar los solapamientos o el yo también puedo acceder a ese conocimiento. En las reuniones sociales, la pareja siempre destacará por sus conocimientos y su trato amable y educado. Sabrá tratar a cada persona y dar el toque de humor a la velada. Por supuesto, será una verdadera competición de hombres y mujeres perfectos intentando complacerse mutuamente. Aquí, la envidia será un dulce en los labios que se deshace con la frescura de un amanecer.

¿Qué decir en cuestión de sexo? Ambos se acoplarán perfectamente a los deseos del otro. La bioingeniería permitirá variaciones fisiológicas sorprendentes en aras de satisfacer los peores pecados del compañero o la compañera: más grande, más pequeña, más ancha, más estrecha… y al mismo tiempo, más potencia, menos frecuencia, más movimiento, más tranquilidad… en cualquier momento, pues los tejidos blandos del cuerpo humano tienen un amplio margen de maleabilidad que un simple chip puede permitir moldear. Gracias de nuevo al botón de satisfacer al otro, uno de los dos tendrá a su pareja rendida a sus pies, dándole en cada momento lo que necesite, siempre en función de cuál está a punto de reventar o más frío que el hielo. Cariño y pasión para llegar al cenit.

¿No es el amante que todos deseamos? Bastará un clic para satisfacer todos los deseos del amante y satisfacer a la vez los propios.

Esto no son más que unas simples notas de lo que todos podemos experimentar con nuestra pareja del futuro. Diseñada única y exclusivamente para cada humano y sus necesidades concretas. Una pareja real, de carne y hueso, capaz de sentir y hacer sentir gracias a la tecnología del futuro. Una pareja real e ideal.

¿Nos gustaría un futuro semejante?

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1 Response to La pareja del futuro

  1. Avatar de Esther Esther dice:

    Qué lástima haber nacido tan pronto! 😉

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