Graciela y la ruptura de la conciencia
Abrió la puerta de una patada. Arrastraba su conciencia como si fuera una piedra radiactiva. Estaba emitiendo en todas las frecuencias. Había cambiado de cuerpo unas cuarenta veces. Nacía y tardaba unos diez años en adquirir conciencia de sí misma y ser localizada. Tardaba otros diez años en darse cuenta de que su cuerpo no…



