El sabor de los otros en los labios
Un alma puede manifestarse en cuantos cuerpos le apetezca, pero es imprescindible que ninguno sepa de la existencia del otro; sin embargo, en aquella ocasión, los tres cuerpos nacieron en la misma ciudad y en el mismo instante. Resultó imposible evitar que, con el tiempo, sus conciencias empezaran a solaparse, como aquellas ondas que se…



